Ejercicio bueno, ejercicio malo

   Muchas veces me preguntan cuál es el mejor ejercicio para trabajar una zona determinada o qué ejercicio no es recomendable hacer. Trataré de exponer mi opinión sobre la valoración que habría que darle a un ejercicio. Como monitor de sala y entrenador personal, me he encontrado con personas que me dicen que un ejercicio determinado no es bueno porque fuerzan demasiado la espalda o porque no notan que trabaje la zona que ellos quieren trabajar. El cuerpo está diseñado para moverse en todos los planos de movimiento, en todos los grados (siempre teniendo en cuenta la articulación y la flexibilidad de cada uno) y creo que es por ello por lo que no se puede afirmar categóricamente que un ejercicio es bueno o malo. Será adecuado o inadecuado según las capacidades de la persona que quiere realizarlo.

 

   Sin duda hay ejercicios que comprometen en exceso nuestras articulaciones, nuestra flexibilidad o a nuestro sistema en general. Lo más importante de todo es que conozcas tu cuerpo y sepas qué eres capaz de hacer con lo que tienes. ¿Sabes qué tiene que pasar en tu sistema cuando realizas un ejercicio? ¿Qué articulaciones se ven comprometidas? ¿Qué músculos deben ponerse en funcionamiento de forma activa y cuáles son los estabilizadores? Si sabes qué está pasando en tu sistema, ¿qué ejercicio puedes calificar como malo?

 

   El ejercicio debe ser un trabajo consciente, no una mera sucesión de repeticiones, ya que es en ese momento cuando el ejercicio se convierte en negativo para tu sistema, no hay aprendizaje de la práctica y, por lo tanto, no hay asimilación ni muscular ni neuronal.

 

   Así pues, la calificación de bueno o malo no tiene sentido en un ámbito en el que cada persona tiene unas necesidades y una estructura corporal. Las lesiones, las compensaciones posturales y el autoconocimiento serán factores clave en la ejecución de un ejercicio. Solo tu decides si ese ejercicio es bueno para ti. No hay entrenamientos buenos ni malos, solo aquellos que te dan resultado, recordando siempre que todo debe hacerse con la máxima calidad posible tanto de concentración como de ejecución técnica y postural. Ahí está el verdadero beneficio de un entrenamiento.

 

¿Cómo entrenas tu?

Escribir comentario

Comentarios: 0