¿Es el deporte solo deporte?

   Cuando haces ejercicio o practicas algún deporte estás fortaleciendo tus músculos, tonificándolos o, simplemente, divirtiéndote. Sin embargo, estás haciendo algo más que eso.

 

   Llegas al deporte por diferentes motivos y con diferentes objetivos. Una de las primeras emociones con las que conectas cuando empiezas a hacer deporte es la alegría por empezar algo nuevo y, seguramente la segunda sea el miedo ante algo desconocido. ¿Qué es eso desconocido? Eso que te da miedo es pensar si lo conseguirás o no.

 

 

   Cuando haces deporte te estás retando a ti mismo. ¿Alguna vez has conseguido un reto que te hayas propuesto? Las sensaciones, las emociones vividas al conseguir un reto son de satisfacción personal y de enorgullecimiento por lo conseguido y por haberte sentido capaz.

 

   Sentirse capaz de levantar un peso que unos meses atrás parecía imposible, sentirse capaz de aguantar una dura clase de spinning o de cualquier otra actividad, tiene connotaciones que van más allá del mero hecho de haber conseguido levantar ese peso o de haber superado esa clase, porque lo que realmente has hecho ha sido superarte a ti mismo y confiar en ti, en tu capacidad y en tu potencial.

 

   El miedo a no conseguirlo puede ser muy grande, puesto que puedes verlo como un fracaso y eso supone un obstáculo en tu camino hacia tu objetivo final; sin embargo, intentarlo es el primer paso para conseguir aquello que te has propuesto. En cualquier actividad deportiva o en el propio gimnasio siempre habrá alguien que levanta más peso que tu o que tiene más resistencia que tu, la pregunta en ese caso sería: ¿Soy capaz yo de conseguir lo que me proponga?

 

   El miedo es la respuesta natural del cuerpo para mantenernos alerta ante un peligro y un entrenamiento o una actividad suponen un peligro porque generan estímulos. Los estímulos producen en el cuerpo una serie de reacciones a través de la liberación de hormonas y el esfuerzo para los músculos que se ven implicados en el movimiento corporal supone una alteración de la presión sanguínea, metabolización de nutrientes y estrés muscular. De todos es sabido que el ejercicio es un regulador natural de todos los factores que mejoran nuestro estado físico y, con ello, prevenimos lesiones o patologías futuras. Y seguro que si has hecho deporte, también conoces los efectos emocionales porque la emoción es el motor del cambio para transformar el miedo en la energía más poderosa que ya tienes dentro, tu potencial. A través del deporte lo que consigues es conocerte mejor a ti mismo para ser tu quien elija qué puedes o no puedes hacer. Esa decisión es solo tuya. Confiar en ti cambiará tu mundo.

 

 

   La emoción es movimiento y aquello que te mueve es aquello que te hace grande.

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