Entrenamiento funcional y entrenamiento analítico. ¿Cuál elijo?

   Cuando inicias un entrenamiento, hay muchos caminos para llegar a un mismo objetivo. El entrenamiento funcional y el entrenamiento analítico son dos de ellos. Son complementarios y uno implementa y completa al otro (me gustaría puntualizar antes de comerzar esta entrada que, para mi la funcionalidad como concepto genérico está en aquel ejercicio que te acerque a tu objetivo).

 

   El entrenamiento funcional promueve el movimiento, generando patrones motores complejos que implican varias articulaciones y que buscan una mejora de las capacidades innatas del ser humano (como “entrenamiento funcional” denomino de forma genérica a todos los sistemas de entrenamiento que se basan en los principios de éste y que engloban a trabajos desde la pliometría al entrenamiento en suspensión o los ejercicios de propiocepción, entre otros).

 

   El entrenamiento analítico trata de aislar cada uno de los músculos al máximo para conseguir una mejor tonicidad de los mismos y generar en ellos un proceso de adaptación por congestión (como “entrenamiento analítico” me refiero a todos los sistemas de entrenamiento que tratan los músculos de forma aislada y donde encontraríamos trabajos por grupos musculares, superseries, pirámides, trabajo excéntrico- concéntrico, en negativo, series de 15- 12 u 8 repeticiones, entre otros).

 

   ¿Cuál elijo? Realmente la pregunta sería ¿cuál es más útil para mi objetivo? El tipo de entrenamiento que utilices dependerá del objetivo, puesto que para un físico culturista es más útil el entrenamiento analítico y para un futbolista es más interesante entrenar de forma funcional. Ambas personas están entrenando para llegar a un objetivo y el trabajo de ambos es bueno en relación a ese objetivo.

 

   Por lo que uno de los aspectos más importantes a la hora de entrenar es planificarse tanto el objetivo como el camino, ya que de esta manera cada uno de los métodos que elijamos serán válidos, pues responden a un plan trazado previamente. ¿Para que sirve un press de banca o unas series de pliometría en banco de salto si no tienen una finalidad? La planificación del objetivo es fundamental para saber qué entrenamientos y qué ejercicios serán los que te llevarán hasta tu meta. Está totalmente unido a establecer de dónde parto, hacía dónde quiero ir, que es dónde está nuestro objetivo final (igual de importantes son los objetivos parciales) y cuál es el mejor camino para cada uno de nosotros.

 

   ¿Necesita un futbolista un entrenamiento analítico? Sí, ya que a través de ese tipo de trabajos se produce en su musculatura una adaptación encaminada a la fuerza y la resistencia muscular que le permitirán mejorar la tonificidad y elasticidad de sus músculos.

 

   ¿Necesita un fisicoculturista un entrenamiento funcional? Sí, puesto que a través de esos trabajos funcionales, sus cadenas musculares serán capaces de trabajar en una sinergia que le ayudarán en el momento en el que en un ejercicio analítico su músculo “aislado” requiera su máxima funcionalidad.

 

   ¿Necesitas tu un entrenamiento funcional y un entrenamiento analítico? Sí, el conjunto de todos los sistemas de trabajo son la mezcla perfecta para conseguir mejorarte (sea cual sea tu objetivo, aunque, como decía antes, es fundamental establecer ese objetivo para saber cómo encaminarte hacia él, es decir, proyectar tu plan de acción ), ya que con ambos, alcanzarás un rendimiento superior y tu cuerpo será más eficaz y efectivo a la hora de responder ante el estímulo que supone el entrenamiento (sea cuál sea y la forma que le des), de la intensidad que establezcas en cada uno de ellos y, además, tu sistema neuromuscular será capaz de recibir y enviar las órdenes precisas para que hagas exactamente lo que te planteas.

 

   Si buscas resultados que, hasta ahora no has obtenido, realiza entrenamientos que, hasta ahora, no has hecho.

 ¡Pruébalo y te sorprenderás de hasta dónde eres capaz de llegar!

 

Escribir comentario

Comentarios: 0