Trastornos del comportamiento alimentario en el deporte (escrito por Marta Aguirre).

¿Por qué aparecen los trastornos alimentarios?

   Los trastornos alimentarios tienden a aparecer como consecuencia de la mezcla de factores individuales, socioculturales, familiares y biológicos. El resultado es que pueden amenazar el bienestar físico y psicológico del sujeto e incluso llevar a algunas personas a enfermar o a la muerte.


¿Qué tipos de trastornos  alimentarios nos podemos encontrar?

   Se pueden distinguir tres tipos de trastornos alimentarios: la anorexia, la bulimia y la obesidad. Se ha centrado más la atención en el primero, aunque la anorexia y la bulimia pueden estar relacionadas. Estas patologías se han encontrado a lo largo de toda la vida, aunque son más frecuentes durante la adolescencia (12-18 años) y aunque se pueden dar en ambos sexos, aparecen principalmente en el sexo femenino. Este hecho es de gran importancia ya que cada vez  son más las mujeres que practican deporte y, por tanto, también son más las que pueden verse afectadas por el problema.


¿Qué es la Anorexia Nerviosa?

   La Anorexia Nerviosa (AN)  es un trastorno caracterizado por una considerable pérdida de peso (Índice de Masa Corporal o de Quetelet, inferior a 17,5) originada por el propio enfermo quien rehúsa mantener el peso que le correspondería por su talla y edad. La preocupación persistente por el peso y la figura, el miedo morboso a engordar y la alteración de la percepción de la propia imagen (dismorfofobia) constituyen las alteraciones psicológicas más características de este trastorno.


   Para conseguir esta pérdida ponderal, el paciente modifica sus hábitos alimentarios, inicia restricciones dietéticas con selección y evitación de alimentos que “engordan”; en ocasiones llega a provocarse el vómito, a realizar ejercicio físico excesivo, a usar y abusar de laxantes o diuréticos, etc.

En estos enfermos, además de estas alteraciones cognitivas y conductuales, podemos encontrar sintomatología depresiva asociada con tristeza, sentimientos de insuficiencia, baja autoestima, aislamiento social, angustia, ansiedad, etc. Se ha descrito también la presencia de síntomas obsesivo- compulsivos.


   Este trastorno se acompaña de amenorrea[1] en la mujer y, si la enfermedad se inicia en etapas tempranas, se retrasa la secuencia de las manifestaciones de la pubertad o incluso ésta se detiene.


Inspección visual: la simple inspección de un paciente con AN nos permite observar un grado extremo de delgadez y una serie de alteraciones en la piel, que aparece seca, escamosa y agrietada, dando al enfermo un aspecto envejecido. Con frecuencia está recubierta de lanugo [2].


Exploración física: es corriente encontrar bradicardia, hipotermia, bradipnea, caída de cabello, edemas y diversas complicaciones médicas asociadas a la desnutrición.


¿Qué tipos de pacientes anoréxicas nos podemos encontrar?

-          Anoréxicas restrictotas: entre ellas se encuentran aquellas que pierden peso exclusivamente a través de dietas y ejercicios extenuantes y en las que no se dan episodios de comida impulsiva.

-          Anoréxicas bulímicas: aquellas cuyos intentos de no comer se ven interrumpidos por la ingestión incontrolada  de grandes cantidades de comida, seguida normalmente de vómitos autoinducidos o toma de purgantes.

 

CRITERIOS DIAGNÓSTICOS DE LA ANOREXIA NERVIOSA EDITADOS POR LA ASOCIACIÓN PSIQUIÁTRICA AMERICANA

 

CRITERIOS DIAGNÓSTICOS

Pérdida de peso

Pubertad retardada

Disfunción menstrual

Ausencia de enfermedad o desorden afectivo que explique la reducción de peso

Imagen corporal distorsionada

Miedo excesivo de llegar a estar gorda

Restricciones de la comida (<1.200 Kcal/dïa)

Ejercicio compulsivo

 

¿Qué es la bulimia?

   La Bulimia Nerviosa (BN) es un trastorno caracterizado por episodios recurrentes de voracidad, es decir, de consumo rápido de grandes cantidades de alimentos en poco tiempo, asociados a menudo a mecanismos compensatorios para perder peso como son los vómitos autoinducidos, uso y abuso de laxantes e hiperactividad. El paciente presenta también miedo morboso a engordar, marcándose de forma estricta un dintel de peso muy inferior al que tenía antes de la enfermedad.


   Los episodios de voracidad se acompañan de sensación de falta de control; el paciente ingiere la comida rápidamente, en secreto y no disfruta al comer. De manera transitoria el atracón puede reducir la disforia o la ansiedad previa, pero invariablemente va seguido de sentimientos de culpa, autodesprecio o humor depresivo. La duración de estos episodios suele ser variable, aunque tienen que ocurrir dentro de un periodo corto de tiempo. Puede desencadenarse por distintas circunstancias, pero destacan entre ellas los estados emocionales adversos, las dificultades en las relaciones interpersonales y la sensación de hambre determinada por el ayuno total o parcial practicado durante el día. Es posible en estos pacientes encontrar también otros síntomas psicopatológicos inespecíficos tales como alteraciones de la impulsividad (conductas de heteroagresividad, cleptomanía, abuso de alcohol u otras sustancias, promiscuidad sexual, etc.) así como una marcada dificultad para expresar verbalmente o describir sus sentimientos y una ausencia o disminución de la fantasía (alexitimia).


   Los signos y síntomas físicos que presentan estos enfermos son consecuencia directa del complejo sintomático atracón-purga. Los vómitos recurrentes llevan ocasionalmente a una pérdida significativa y permanente del esmalte dental, especialmente de las superficies linguales de los dientes que pueden incluso romperse y aparecer desiguales y como “apolillados”. Los pacientes que se inducen los vómitos por estimulación manual del reflejo nauseosos pueden desarrollar callosidades en el dorso de las manos producíos por las repetidas lesiones de los dientes sobre esta superficie (Signo de Rusell). Más graves son las lesiones que aparecen cono consecuencia de las alteraciones hidroelectrolíticas secundarias a los vómitos o al abuso de laxantes y/o diuréticos.

 

CRITERIOS DIAGNÓSTICOS DE LA BULIMIA NERVIOSA EDITADOS POR LA ASOCIACIÓN PSIQUIÁTRICA AMERICANA

 

CRITERIOS DIAGNÓSTICOS

Episodios recurrentes de ingesta voraz

Sentimientos de falta de control sobre la conducta alimentaria durante dichos periodos

Vómitos, uso de laxantes y diuréticos o ejercicio intenso para prevenir aumento de peso

Mínimo de dos episodios de ingesta compulsiva a la semana durante tres meses

Preocupación excesiva y persistente con la forma corporal y el peso.

 

FACTORES DESENCADENANTES Y DE RIESGO DE LOS TRASTORNOS ALIMENTARIOS  (Adaptado de Toro y Vilardell  1987)

FACTORES PREDISPONENTES

FACTORES PRECIPITANTES

FACTORES PERPETUANTES

Factores genéticos

Cambios corporales adolescentes

Consecuencias de la inanición

Edad (13-30 años)

Separaciones y pérdidas

Interacción familiar

Sexo femenino

Rupturas conyugales de los padres

Aislamiento social

Trastorno afectivo

Inicio de conductas sexuales

Cogniciones anoréxicas

Introversión/inestabilidad.

Incremento rápido de peso

Actividad física excesiva

Obesidad

Críticas con respecto al cuerpo

Yatrogenia (efecto de una mala intervención)

Nivel social medio

Enfermedades adelgazantes

 

Familiares con trastornos afectivos o con adicciones

Traumatismo desfigurador

 

Obesidad materna

Incremento de la actividad física

 

Valores estéticos dominantes

Acontecimientos vitales o hechos estresantes

 

 

 

FACTORES DE RIESGO PARA EL DESARROLLO DE TRASTORNOS ALIMENTARIOS EN EL DEPORTE

 

-          Dieta:Un factor de gran importancia es hacer dietas restrictivas a una edad temprana. Un número significativo de atletas manifiesta que su entrenador les ha aconsejado que pierdan peso. En las atletas jóvenes, generalmente impresionables, esta recomendación puede ser percibida como un requerimiento para la mejora de la ejecución. A menudo, estas deportistas jóvenes para agradar a su entrenador intentan perder peso al precio que sea y tienen miedo a estar más gruesas de lo debido. Hay que indicar también que muchos deportistas no están adecuadamente informados sobre que métodos de control de peso son apropiados, recibiendo un exceso de información a través de amigas, dietas mágicas en revistas, etc. Tales dietas probablemente no sean suficientes para los altos requerimientos de un entrenamiento estricto o para cubrir los requerimientos nutricionales específicos de las chicas en proceso de maduración.  Por otro lado, en las mujeres deportistas, los sentimientos de haber alcanzado la menarquia[3], junto con la aparición de los caracteres sexuales secundarios, suele ser una señal de aviso así como un factor de riesgo para el desencadenamiento de las patologías alimentarias.

 

-          Entrenamiento específico: Un entrenamiento específico temprano antes de una completa madurez corporal puede impedir que los atletas elijan el deporte más adecuado a su aspecto corporal adulto. Esto provocaría un conflicto en el que la atleta lucharía para prevenir o contrarrestar los cambios físicos naturales desencadenados por el crecimiento y la maduración.

-          Ejercicio extremo: El ejercicio extremo también se ha considerado un factor provocador de la anorexia nerviosa. Las deportistas que aumentan su volumen de entrenamiento pueden experimentar una depravación calórica, quizá debida a una disminución del apetito por cambios en los niveles de endorfinas. El exceso de entrenamiento que conduce a dicha pérdida calórica puede crear un clima psicológico o biológico favorecedor de los desórdenes alimentarios.

-          Pérdida del entrenador: Algunos deportistas consideran a sus entrenadores como vitales para sus carreras deportivas.

-          Lesiones o enfermedades: Las lesiones o enfermedades pueden ser  conceptualizadas por el atleta como traumáticas y precipitar el comienzo de los problemas.

-          Rasgos de personalidad: Muchas de las investigaciones, hasta ahora realizadas, indican que ciertos rasgos de la personalidad pueden estar asociados al desarrollo de las patologías alimentarias. Por poner un ejemplo, se ha encontrado una correlación elevada entre reactividad emocional (medida por la escala de neuroticismo del cuestionario de personalidad de Eyseck) y la preocupación acerca de la dieta y la imagen corporal en muestras no clínicas de mujeres.

 

ASESORAMIENTO EN LOS TRASTORNOS DE LA CONDUCA ALIMENTARIA (adaptado de Márquez, 1998)

 

QUE HACER

QUE NO HACER

Solicitar ayuda y consejo de especialistas

Pedir que dejen de hacer ejercicio, a menos que sea aconsejable.

Ser comprensivos, pero directos

Recomendar  ganar o perder peso

Enfatizar la importancia de una buena nutrición a largo plazo

Hablar acerca del problema con no profesionales

Referirse a otras personas que han tenido el mismo trastorno

Demandar que el problema cese de inmediato

Dar información precisa acerca de los trastornos alimentarios

Hacer observaciones poco oportunas o importunar a los sujetos acerca de su peso.



[1] Amenorrea: ausencia de menstruación.

[2] Lanugo: forma de pelo o vello corporal muy fino, que crece como aislante de la piel por razón de ausencia de grasa.

[3] Menarquia: es el día en el cuál se produce el primer episodio de sangrado vaginal de origen menstrual o primera hemorragia menstrual de la mujer.

Escribir comentario

Comentarios: 0