¿Qué ha supuesto tu entrenamiento para ti?

   Dentro de unas semanas llega el verano y, con él las vacaciones para muchos y un tiempo de descanso para otros.

 

   Tras un largo periodo asistiendo a tu instalación deportiva a entrenar, ya fuera en el gimnasio o cualquiera de las actividades dirigidas, has llegado a tu objetivo. 

 

   El verano supone para muchos el final del entrenamiento, ya que con el buen tiempo y las vacaciones, surgen otras prioridades.

 

   Por ello, escribo este post a modo de reflexión de lo que ha supuesto dedicarte un espacio de tu tiempo y tu esfuerzo durante todos estos meses de entrenamiento.

 

   La reflexión está dividida en 3 bloques que responden a 3 preguntas: el cuerpo que responde a la pregunta ¿qué quiero?, la mente referida a la pregunta ¿cómo puedo lograrlo? y la parte emocional atendiendo a la pregunta ¿qué experiencia estoy buscando?. Tres partes que, alineadas y conectadas de forma eficaz y eficiente, dan como resultado un viaje inolvidable, el autoconocimiento y la canalización de todo nuestro potencial. ¿Empezamos?

   · Cuerpo, ¿qué quiero?: como he expresado en alguna ocasión, el ejercicio físico repercute directamente en nuestra salud. Muchos son los estudios científicos que avalan el poder del ejercicio y el deporte en nuestro organismo. En este sentido la colaboración de los diferentes sectores de la salud dan como resultado unas mejoras muy significativas, desde los médicos a los fisioterapeutas, en un trabajo multidisciplinar con tu entrenador o monitor, te acompañan en tu camino del deporte llevado a la salud.


   De lo más general a lo más concreto, puede que el objetivo que tenías al iniciarte en la práctica deportiva fuera la salud, por lo que seguro que has notado mejoría interna, tanto en tus niveles de colesterol, tensión arterial, resistencia muscular, mejora cardiovascular, mayor aguante y resistencia al esfuerzo, menor fatiga muscular, reducción de volumen o masa grasa, aumento de la masa magra y tonicidad de los músculos o aumento densidad ósea. 


   También en este apartado puede que tu objetivo fuera la búsqueda de una mejora en tu rendimiento deportivo para tus competiciones favoritas o practicar tus deportes de fin de semana. El trabajo realizado en el gimnasio o en tus actividades seguro que te ha permitido disfrutar de unas mejoras tanto funcionales (en los gestos o movimientos que son necesarios en tu deporte) como estructurales (mayor estabilidad de las articulaciones o mayor potencia o resistencia muscular).


   Si tu objetivo fue la recuperación de alguna lesión sufrida, seguro que sientes cómo tus estructuras dañadas están más recuperadas. Dependiendo de la lesión y del grado en el que apareciera, el tiempo de recuperación será mayor o menor, aun así, los beneficios para tu organismo son evidentes, mejora de la funcionalidad de la zona lesionada, recuperación de fuerza y movilidad, mejora de la estabilidad articular o mejora en los rangos de movimiento. Con ello, consigues conocerte mejor, conocer cómo se mueve tu cuerpo y qué pasa cuando lo mueves.


   · Mente, ¿cómo puedo lograrlo?: además de en tu organismo, el deporte y la actividad física generan una serie de beneficios a nivel mental que solo tu puedes describir.


   Si tu objetivo al hacer deporte era desestresarte de tu vida diaria, habrás notado el componente tan potente que tiene el deporte en este sentido. Durante unos minutos, el tiempo que cada uno decide dedicarse, consigues centrarte y concentrarte en ti, en tu esfuerzo. Es un tiempo que te dedicas, es un tiempo que inviertes en ti, que tu elijes y en el que te comprometes contigo para dejar durante unos minutos todas tus tareas del día a día. Todo queda en un segundo plano y el protagonismo es para ti.


   En esos minutos que te dedicas, tu cuerpo se pone a trabajar y tu mente empieza a establecer conexiones neuromusculares que activan los músculos, por lo que tu concentración en la actividad o el entrenamiento es total. Como nuestro cuerpo y nuestra mente están unidas, con el ejercicio segregas una serie de hormonas (la hormona del crecimiento o la hormona de la felicidad, entre otras) que pueden ayudarte a ver tus ocupaciones diarias desde otro punto de vista.


   · Emoción, ¿qué experiencia estoy buscando?: la emoción es un pensamiento más un sentimiento, es decir, la emoción es aquello que te mueve para realizar una acción. A través de la actividad física se generan muchas emociones, desde la frustración del primer día (traducida en la frase: "¿qué hago yo aquí haciendo esto?"), el enfado por no saber hacer algo o que no te salga bien desde el primer día, hasta la alegría por conseguirlo o la satisfacción personal por superarte, por superar retos que para ti son importantes.


   Puede que esta parte sea a la que menos importancia le damos, ya que generalmente los objetivos suelen situarse en los dos primeros niveles. Sin embargo, te invito a que analices, haciendo un ejercicio de honestidad contigo mismo, todo lo que ha supuesto la práctica de ejercicio para ti en este nivel. Tu motivación, aquello que te llevó a ponerte en marcha, aquello que te dio el impulso y por lo que tu elegiste ponerte en marcha, era para ti una razón muy importante, por lo que disfruta de todos los logros emocionales que has alcanzado.


   Al igual que en el apartado anterior, como los tres niveles están conectados, el cambio en este nivel tan profundo (ganancia de confianza en ti mismo, seguridad, capacidad de superación, sentirte capaz de superar retos, superar miedos e inseguridades de "yo no puedo hacer eso" o "¿cómo voy a hacer yo eso si no soy un deportista?", generar un compromiso contigo mismo, establecer prioridades y valorarte, cuidarte como te mereces y sentirte capaz de conseguirlo...) repercutirá en los niveles superiores. El cambio ya lo has empezado y nació de ti y, ¿sabes lo mejor? ¡es que siempre pudiste hacerlo!


Con todo ello, acabaré con 5 puntos que resumen todo lo anterior:

   1. Disfruta de todos tus logros conseguidos desde tu constancia en tus entrenamientos.


   2. Elige seguir haciendo deporte también en verano, cambia de actividad o de lugar (la playa, la montaña, dónde vayas), aunque solo sea subir las escaleras de tu casa.


   3. Elige descansar lo que necesites, el descanso es tan importante como la actividad que realizas.


   4. Elige mantener ese estilo de vida que tan buenos resultados te ha dado durante estos meses (comida sana, deporte, descanso y actividades de ocio con amigos y familia).


   5. Felicítate por todo lo que has hecho, porque lo que has hecho, lo has hecho tu. ENHORABUENA.


Recuerda:

¿Qué quieres?

¿Cómo puedes lograrlo?

¿Qué experiencia estás buscando?


daniferran@gmail.com

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