Motivación

   Tras las dos primeras semanas de trabajo personal, llegas a la parte de la motivación. 

 

   Una vez que has definido tu objetivo y le has dado forma, ¿has analizado tus respuestas para posicionarte en el punto de salida? ¿Tienes claro dónde quieres llegar? ¿Estás empezando a trabajar con la responsabilidad?

 

   Entonces, hoy analizarás tu motivación.

 

¿Qué es la motivación para ti? Es importante que definas los conceptos respecto de tu mapa mental, ya que el lenguaje que utilices es el que estructurará tus creencias. 

 

   Cuando ya tengas establecida esa definición y sea algo con lo que te identificas, tendrás los elementos necesarios para encarar tu objetivo. Cada objetivo que te plantees tendrá su propia motivación.

 

   ¿Qué es la motivación? La motivación es aquello que te mueve. Son las razones verdaderas que te llevan a conseguir algo. Tras los "por qué" haces las cosas, están los "para qué" y, es aquí, donde encontrarás esa motivación en cada momento. Si bien es cierto que preguntar "por qué" te dará una visión global de tu objetivo, los "para qué" van a la raíz de tu inspiración. 

 

   En el árbol que estás cuidando cada semana con estos momentos de reflexión, la motivación es la sabia que nutre tu árbol. Es el alimento para que ese deseo se transforme en una realidad. Es el nexo de unión entre las raíces (creencias, valores) y las ramas (las acciones que emprendas para poner en marcha cambios en todos los niveles). Todo ello dará los frutos, los resultados a todo tu esfuerzo y dedicación


   La motivación es algo que te nace dentro y que  puede responder a preguntas como las siguientes:

 

   ¿Para qué es importante tu objetivo para ti? Aquí descubrirás qué tiene ese objetivo que lo hace tan importante para ti como para que quieras poner toda tu energía en él.

 

   ¿Para qué quieres conseguir tu objetivo? Te dará una visión real de lo que significa para ti, del valor que le das a tu objetivo, a asumir tu responsabilidad en este proceso y dar los pasos necesarios para llegar a él.

 

   ¿Qué es lo que realmente te mueve para avanzar hacia lo que quieres? Aquí aparecerán esas razones verdaderas, limpiando tus respuestas de las posibles excusas que ofrece responder a una pregunta como ¿por qué quieres esto?. La motivación va más allá de esa justificación, enlaza directamente con las raíces, es decir, con tus valores, lo que para ti es importante.

 

   ¿Qué es lo que te hará seguir adelante en los momentos de dudas? De nuevo descubrirás como tu objetivo va más allá de unas acciones emprendidas, tu objetivo no se sitúa solo en el plano de los comportamientos y actitudes que elijas, sino que llega hasta lo más profundo de ti.

 

   ¿Realmente es lo que quieres? Esta sería una pregunta que podría verificar todas tus respuestas anteriores, ya que si tu objetivo no es concreto ni claro o tienes dudas sobre qué te mueve para conseguirlo, aparecerán los saboteadores internos (diálogo interno, creencias limitantes, autoexcusas o incongruencias) que te harán replantearte tus proyectos.

 

   Así pues, la motivación es algo que tienes dentro, porque son las razones que te mueven y las que tendrás muy presente en los momentos más difíciles de tu camino y de las que disfrutarás en los momentos en los que todo se esté alineando. En ambos casos, potenciarán tus acciones.

 

   ¿Puede haber personas, situaciones o acciones que sumen o resten en tu motivación? La motivación, entendido como aquello que te mueve para conseguir algo, será siempre máxima porque nace de ti; sin embargo, pueden aparecer personas, situaciones o acciones que influyan, no en tu motivación, más bien en el nivel de compromiso con tu objetivo. Es una sutil diferencia, pero que tu motivación sea siempre máxima depende de ti (teoría de la motivación autodeterminada expuesta por Deci y Ryan, 1985; teoría que habla de los aspectos intrínsecos y extrínsecos tanto de la motivación como de la desmotivación), ya que son tus motivos, lo que para ti es realmente importante de ese objetivo.

 

   Lo que aparezca en tu entorno y en el de tu objetivo, variará el nivel de compromiso solo en la medida en la que tu lo permitas. Así surgirán preguntas como:

 

   ¿Es tu entorno el que te limita o son tus creencias frente a tu objetivo las que lo hacen? Aquí de nuevo valorarás si te excusas para no tomar la responsabilidad en tu objetivo.

 

   ¿De quién es el objetivo, tuyo o de tu entorno? En la medida que tus motivaciones para con tu objetivo sean fuertes y firmes, podrás recibir las opiniones o las situaciones que te llegan de tu entorno como información valiosa (feedback) para seguir actuando bajo tu responsabilidad. ¿Qué tienen que ver contigo las opiniones de los demás frente a tu objetivo? Y ¿frente a ti?.

 

   ¿Conoces qué derechos tienes frente a tu vida y a tus objetivos? Serían los derechos asertivos (aquellos derechos que te permiten desarrollarte como persona individual en todos los planos sin dañarte a ti ni dañar a los demás) que cada persona tiene frente a sí mismo y para con los demás. Con ello descubrirás a qué te das permiso y qué valoras de ti para conseguir lo que quieres. 

 

   Con todo ello, la motivación es lo que te ayudará en todo momento a tener claro el punto de llegada.

 

   Como resumen del análisis que has hecho de tu motivación, te invito a que elabores dos listas, por un lado, una en la que establezcas tus motivaciones para con tu objetivo; puedes empezar esa lista con la frase "quiero conseguir mi objetivo para...". Y la segunda lista, es una lista de los derechos que tienes frente a ese objetivo, puedes empezar con la frase "tengo derecho a...", aspectos que consideres fundamentales y que entroncarán muy directamente con tus valores.

 

   Para terminar, te lanzo una doble pregunta a modo de reflexión, ¿qué derecho o derechos te has negados a ti mismo hasta este momento sobre tu objetivo? ¿Qué es lo que no te has permitido ser, hacer u obtener para alcanzar lo que ahora mismo quieres?.

 

Sigue caminando para liberar todo tu potencial.

daniferran@gmail.com

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