Los valores del deporte

   Este verano ha estado lleno de acontecimientos deportivos, cuya máxima expresión son los Juegos Olímpicos. Cada cuatro años, los mejores deportistas de todo el mundo se reúnen para enseñar a todo el planeta de lo que es capaz el ser humano.

 

   Ya sean los Juegos Olímpicos, los Juegos Paralímpicos, una Europa, un Mundial, o cualquier torneo de cualquier deporte, son eventos en los que se pone de manifiesto el valor del deporte como valor para la vida.

   El deporte es espectáculo y, más si cabe, el deporte de élite, que cada vez está más concebido como un espectáculo que se retransmite por radio o televisión y del que, parece que el resto del mundo, solo es partícipe a través de su asistencia a los estadios o los eventos deportivos que se producen y promocionan. Al tiempo, son eventos que se analiza siempre en clave de victoria o derrota. Pero sin duda, esos valores son compartidos por todos nosotros. Algunos de ellos serían los siguientes:

 

   Humildad: el deporte nos enseña que la humildad es un valor esencial en la vida. En la victoria, la humildad nos enseña a respetar al vencido y todo su esfuerzo y, con ello, darle mayor valor a esa victoria y, en la derrota, nos demuestra la capacidad del rival y, así, aprender que intentarlo es el camino para conseguirlo.

 

   Respeto: el respeto ante cualquier persona, sea cual sea su condición, estatura, talla, sexo, edad o creencias políticas o religiosas, nos enseña que es posible la concordia y la convivencia de todos, todos sumamos para crecer como personas a nivel individual y colectivo.

 

   Compromiso: el compromiso con uno mismo, en cuanto a los objetivos propios y con el grupo. Cuanto mayor sea mi compromiso con aquello que quiero conseguir, más cerca estaré de conseguirlo. Cuanto mayor sea mi compromiso con mi equipo, más cerca estaremos de conseguir las metas colectivas. 

 

   Trabajo en equipo: el valor que nos enseña que la colaboración en el bien común es mayor que la individualidad, donde los egos de cada uno dejan paso a la suma de las habilidades y recursos de cada miembro del equipo.

 

   Motivación: la motivación es aquello que nos mueve a hacer las cosas. Cuanto mayor es tu motivación interna, mayor será tu compromiso. Cuanto mayor sea la motivación externa que recibes de tu entorno, mayor será el beneficio mutuo y la recompensa del trabajo en equipo.

 

   Disciplina: el valor que, (descarga a esta palabra de las posibles connotaciones negativas y la pondrás a tu servicio) nos enseña que para conseguir lo que queremos es necesaria la constancia, la claridad en los objetivos y estar seguro de uno mismo.

 

   Confianza: puede que sea el valor del que parte todo, ya sea la confianza en ti como la confianza en tu equipo, en aquellas personas que comparten contigo un mismo objetivo. Confiar en ti, cambiará tu mundo y será una ventana abierta al siguiente valor.

 

   Superación: la superación personal nos enseña lo grandes que podemos llegar a ser, desde lo más pequeño, nuestra esencia (ponle el nombre que quieras, con el que identifiques tu esencia: alma, corazón, coraje, pundonor, fuerza de voluntad...), la superación nos conecta con nuestra humildad, compromiso, motivación y disciplina. Tienes derecho a superarte a ti mismo, incluso superando a los demás, lo que te conecta con el respeto y deja tu ego al servicio de tus habilidades tanto innatas como adquiridas a través del entrenamiento.

 

   El deporte encarna estos valores que todos compartimos y de los que todos somos garantes, los vivimos y los experimentamos, los disfrutamos y los acogemos dentro de nosotros. Son valores que nos enseñan a ser mejores deportistas y, sobre todo, a ser mejores como persona.

 

¿Qué valores son fundamentales para ti?

Búscalos dentro de ti para vivir honrándolos y serás lo que quieras ser.

 

daniferran@gmail.com

 

 

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