¿Qué diferencia el ejercicio de la recreación en el entrenamiento?

Para Ken Hutchins (uno de los biomecánicos más avanzados y fundador de Ren-Ex y Superslow©), el ejercicio es:

“El ejercicio es un proceso donde el cuerpo realiza un trabajo exigente por naturaleza, en concordancia con la función muscular y articular, en un ambiente clínicamente controlado, con la obligación de seguridad, de cargar intencionadamente nuestra musculatura y conseguir realizar una incursión en nuestros niveles de fuerza para estimular el mecanismo de crecimiento en el mínimo tiempo posible”.

 

   Así pues, a la hora de hablar de entrenamiento habría que diferenciar entre ejercicio y recreación. Además, de establecer una definición (siempre hablando desde el prisma de la biomecánica) dentro de la recreación de conceptos como actividad física o deporte.

 

   En cualquiera de los casos, lo que diferencia al ejercicio de las demás categorías es la intencionalidad de estimular la musculatura de la manera más adecuada y segura para generar adaptaciones en el sistema músculo- esquelético.

 

   De esta forma, la actividad física no tiene porqué conllevar una estimulación de la musculatura enfocada a la adaptación en esos términos; actividades de la vida cotidiana como cortar el césped o hacer una mudanza son consideradas como actividad física sin el objetivo de generar una adaptación en nuestro sistema.

 

   Por su parte, el deporte es una actividad física (el fútbol, baloncesto o atletismo, por ejemplo) o intelectual (el ajedrez está considerado como deporte, en el que la actividad intelectual requerida es de un alto grado) reglada, es decir, todos los participantes se ajustan a unos mismos parámetros y reglas que son la base de dicho deporte. En este caso el objetivo es la competición y, se basa, en gran parte, en la habilidad técnica.

 

   La recreación (muy extendida en los centros e instalaciones deportivas a través de las actividades dirigidas), tiene que ver con la actividad física asociada a la diversión, a la socialización o la salud mental, no tiene porqué conllevar una adaptación, ya que el resultado no es cargar la musculatura (motivado, en muchos casos, por cargas o perfiles de resistencia inadecuados o por un excesivo volumen en cuanto al tiempo de ejecución que limitan la incursión muscular que generaría dicha adaptación). La liberación de hormonas que se producen durante la realización de actividades recreacionales genera un bienestar mental, liberación de estrés u olvidar durante unos minutos ciertas situaciones de la vida cotidiana que nos restan energía, son algunos de los beneficios que nos reportan dichas actividades.

 

   Sin embargo, para estimular la musculatura en los términos más adecuados para generar esas adaptaciones que nos provoca el ejercicio es fundamental la intensidad, diferente del volumen o de la integración.

 

   Entonces, ¿qué es ejercicio? El ejercicio es un estímulo estratégicamente estructurado con la intención de generar una adaptación, en condiciones de seguridad y control, provocando fatiga muscular (diferente de la fatiga mental o de la sensación de cansancio, medidas en claves de sudar más o menos), con el mínimo riesgo posible y regidos en términos de eficiencia, eficacia y seguridad.

 

   De esta forma, Ken Hutchins, estableció 5 grandes diferencias entre ejercicio y recreación:

Ejercicio:                                     Recreación:

Lógico                                          Instintivo

Universal                                      Personal

General                                        Específico

Físico                                           Mental

No divertido                                  Divertido

 

   El ejercicio es lógico, ya que se deriva de una conexión neuromuscular y requiere de un conocimiento de lo que supone realizar ejercicio y sus implicaciones. La recreación es instintiva, una vez aprendida la secuencia de movimientos a realizar, éstos se realizan de forma mecánica.

 

   El ejercicio es universal, puesto que todos tenemos las mismas estructuras óseas y los mismos músculos (obviando lesiones o patologías, todos tenemos una columna vertebral, tórax...). La recreación es personal, depende de los gustos de cada persona, a una le puede gustar nadar y a otra bailar.

 

   El ejercicio es general, se basa en las fuerzas que le hacemos llegar a nuestros músculos y articulaciones (el codo se flexiona o se extiende, por ejemplo y eso es para todos igual) de forma consciente y estratégica. La recreación es específica, debido a que se realiza como consecuencia de aprendizajes de coreografías o movimientos integrados, que se relacionan más con la habilidad técnica y el aprendizaje del patrón motor detrás de esa habilidad (para bailar tendré que aprender los pasos de baile, para nadar, las técnicas de los diferentes estilos, para hacer una cargada, tendré que aprender la técnica del movimientos de halterofilia).

 

   El ejercicio es físico, está enfocado a cargar la musculatura a través de parámetros como la incursión muscular, el inroad, el tul (tiempo bajo carga) o la intensidad. La recreación es mental, tiene ese componente de socialización, liberación de estrés y hormonas que te hacen sentir bien.

 

   El ejercicio no es divertido, salvo que te guste de forma natural, la intensidad y el esfuerzo que supone tanto a nivel físico como de requerimiento de energía, hacen que el ejercicio no sea divertido, ya que su objetivo es cargar la musculatura. La recreación es divertida, hace que te lo pases bien. De esta forma, el ejercicio puede ayudar a disfrutar más de la recreación.

 

   Así pues, aun existiendo diferencias, tanto el ejercicio como la recreación son necesarias, puesto que los beneficios de ambas se extienden a todos los ámbitos que conforman la vida de una persona.

 

Si quieres saber más sobre este tema, ponte en contacto conmigo:

daniferran@gmail.com

 

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